Ganarse a los consumidores requerirá educación, ventas y marketing dirigidos, personalizados y que impulsen los beneficios de la transición energética en el hogar. Y la recompensa para las empresas que invierten en esta diferenciación es significativa.
Preguntas clave para:
- Proveedores de energía: ¿cómo podemos personalizar las experiencias y alejarnos de un enfoque único para todos los consumidores?
- Administradores de bienes inmuebles y propiedades: ¿cómo podemos facilitar que las personas en diversas circunstancias, incluidas las que viven en viviendas comunitarias, los arrendatarios y las que manejan pequeñas empresas, accedan a soluciones de energía limpia que se ajusten a sus necesidades?
- Empresas minoristas y de productos de consumo: ¿cómo podemos asociarnos con otras organizaciones para ayudar a los consumidores a comprender las diferentes soluciones de energía limpia y tomar mejores decisiones que se ajusten a su estilo de vida?
- Gobierno: ¿qué opciones de financiamiento, incentivos o programas educativos pueden ayudar a abordar las barreras que enfrentan los consumidores de bajos ingresos al tratar de ser más sostenibles?
3. Valorar los intangibles energéticos
La capacidad de los Países Bajos para inspirar la confianza del consumidor y, al mismo tiempo, acelerar la energía limpia pone de relieve la importancia de enfatizar los beneficios más amplios de la transición energética, más allá de los conceptos básicos de confiabilidad y seguridad. Mostrar cómo las energías renovables y las soluciones más verdes pueden ofrecer otros intangibles importantes para el consumidor, incluido el impacto comunitario y social, la elección, la conveniencia y la comodidad, podría cambiar las reglas del juego para ganar la confianza del consumidor en la transición energética. Pero no será fácil en una industria donde gran parte de la inversión es en infraestructura que, en gran medida, es invisible para los consumidores. Necesitaremos ver un esfuerzo unido de las empresas, el gobierno y las organizaciones comunitarias para replantear los mensajes e inspirar la confianza del consumidor. Las empresas que dominan esto también pueden crear propuestas de valor diferenciadas y nuevas oportunidades de ingresos.
Preguntas clave para:
- Proveedores de energía: ¿cómo podemos construir campañas de marketing y ventas más sofisticadas que destaquen los intangibles energéticos que importan a los consumidores?
- Desarrolladores de infraestructura: ¿qué oportunidades existen para expandir la participación de los consumidores y la comunidad al principio en grandes proyectos de infraestructura para garantizar que las inversiones en energía limpia brinden valor personal?
- Empresas de tecnología: ¿cómo pueden los nuevos modelos de negocio (por ejemplo, comunidades virtuales de comercio de energía entre pares) involucrar a los consumidores y crear nuevos tipos de valor?
- Gobierno: ¿cómo pueden las comunicaciones y las campañas de sensibilización poner el foco en los beneficios económicos y sociales de la transición energética?
4. Dominar la ciencia del comportamiento
La gente puede ser paradójica. Según la investigación de EY, alrededor de la mitad de nosotros pensamos que está bien compensar nuestras acciones energéticas positivas con otras negativas. Por ejemplo, los consumidores que compran termostatos inteligentes para ahorrar energía pueden terminar usando más porque es más fácil ajustar la calefacción o refrigeración para que sus hogares sean más cómodos.4Se llama efecto rebote y resalta una falla clave en las comunicaciones y la participación actuales. Centrarse únicamente en los mensajes de sostenibilidad o el precio, sin considerar la ciencia del comportamiento, no es suficiente para impulsar cambios positivos en los consumidores y generar confianza en la transición energética.
La ciencia del comportamiento es un foco creciente para la investigación académica y es parte integral de muchas industrias, dado que ayuda a aprovechar los valores para influir en las acciones de los consumidores. También es clave para muchos mensajes de salud pública, incluso durante la pandemia de COVID-19. Las campañas más exitosas para alentar a las personas a quedarse en casa, distanciarse socialmente, usar mascarillas y vacunarse apelaron a nivel emocional, crearon responsabilidad personal, comunicaron el cambio de comportamiento deseado y lo vincularon a una buena ciudadanía.
La adopción de estos enfoques puede ayudar a los proveedores, el gobierno y otros stakeholders a crear experiencias más atractivas, respaldadas por bucles de retroalimentación ágiles que evalúan los resultados e impulsan mejoras.
Preguntas clave para:
- Proveedores de energía: ¿qué conocimientos, habilidades y colaboraciones del consumidor pueden ayudar a desarrollar capacidades de ciencia del comportamiento en el diseño de soluciones, marketing, ventas y servicio al cliente?
- Sector académico: ¿cómo se pueden aplicar directamente nuestros conocimientos de investigación para impulsar comportamientos sostenibles de consumo duraderos?
- Empresas de tecnología: ¿cómo puede nuestra gran cantidad de datos del consumidor y conocimientos sobre el comportamiento ayudar a dar forma a comportamientos sostenibles?
- Gobierno: ¿qué enfoques de políticas pueden permitir que un ecosistema energético comparta datos de los consumidores para ayudar a ofrecer resultados de sostenibilidad mientras se abordan las preocupaciones de seguridad y privacidad?
Contrarrestar una crisis de confianza del consumidor
La ECCI debería hacer sonar las alarmas en torno a nuestra capacidad para cumplir con los objetivos climáticos. Incluso el aumento de la inversión en infraestructura de energía limpia no allanará el camino hacia un nuevo futuro energético si los consumidores no están convencidos de que el viaje generará beneficios. El éxito de la transición energética requerirá un esfuerzo concertado intersectorial e intergubernamental —y depende de reconstruir la confianza de los consumidores ahora—.