Centroamérica, Panamá y República Dominicana: potencial con desafíos estructurales
En la región, el fútbol mantiene una fuerte relevancia cultural y como audiencia activa, pero enfrenta limitaciones estructurales en inversión, infraestructura y desarrollo sostenible del talento.
Panamá destaca como un caso relevante de evolución competitiva. Su clasificación a los torneos de 2018 y 2026 evidencia cómo la continuidad institucional, la profesionalización del ecosistema y la proyección internacional del talento permiten generar avances sostenidos, independientemente del tamaño de la economía.
Por otro lado, Costa Rica ilustra el impacto económico de no clasificar. El análisis muestra que la ausencia en el torneo podría traducirse en pérdidas económicas relevantes, tanto directas como indirectas, afectando el consumo, la inversión publicitaria, el turismo y el posicionamiento internacional.