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IFRS 18 y Gobierno Corporativo: cambios en la supervisión del desempeño financiero

Cuando la forma de reportar redefine la conversación estratégica.


En resumen

  • IFRS 18 transforma la presentación del estado de resultados, exigiendo mayor disciplina en la forma en que las organizaciones estructuran y explican su desempeño financiero.
  • Para el Consejo y sus comités, el cambio implica un rol más técnico, con énfasis en trazabilidad, consistencia y calidad de la información financiera.

Más allá del cambio en la presentación, la nueva norma impacta directamente la gobernanza de métricas internas —incluido el EBITDA— al requerir definiciones claras, estables y conciliadas con los subtotales normativos.

IFRS 18 reorganiza el estado de resultados en actividades de operación, inversión y financiamiento, y exige consistencia en la clasificación de ingresos y gastos. Esto transforma la manera en que se analiza la rentabilidad y obliga a una narrativa financiera más clara, sin redundancias ni métricas aisladas de la contabilidad.

Para el Consejo, esta nueva estructura habilita conversaciones más técnicas y basadas en información comparable entre periodos y entre empresas.

El rol del Consejo y sus comités

El Consejo de Administración deberá asumir un rol más analítico y técnico en la evaluación del desempeño, mientras que el Comité de Auditoría tendrá que elevar su nivel de escrutinio respecto a la coherencia entre la narrativa, las cifras y los controles.

El Comité de Planeación y Finanzas, cuando exista, o el órgano equivalente que asuma esta responsabilidad a nivel de Consejo (comúnmente, Prácticas Societarias), deberá acompañar y desafiar a la administración en la reconstrucción de sus modelos internos, asegurando consistencia en cada etapa del proceso: desde el cierre mensual hasta la comunicación con inversionistas y analistas.

IFRS 18 pone a prueba, en última instancia, la calidad del Gobierno Corporativo de cada organización, al obligar a pasar de una lógica de “presentar resultados” a una lógica de “explicar el desempeño” con fundamento técnico y disciplina informativa.

Las decisiones del Consejo se fundamentan en la calidad de la información que recibe. Si la estructura del estado de resultados cambia, cambia también la conversación estratégica. Un Gobierno Corporativo sólido requiere información financiera útil, clara, consistente y trazable, y IFRS 18 eleva de manera significativa estas expectativas.

La interacción entre contabilidad, planeación, finanzas y auditoría se vuelve más integrada y exige mayor coordinación, dado que la calidad de las métricas internas dependerá ahora de su capacidad de sostenerse en los subtotales normativos. En otras palabras, deja de haber espacio para métricas que evolucionen de manera paralela a la contabilidad, sin sustento técnico o sin disciplina narrativa.

Control interno como habilitador del nuevo modelo informativo

La calidad del control interno será clave. Cada reclasificación, ajuste o medida de desempeño deberá poder explicarse y documentarse de manera consistente, permitiendo a la auditoría externa y a los órganos de gobierno evaluar la coherencia entre la narrativa financiera y las cifras reportadas.

Recomendaciones para el Consejo:

  • Solicitar definiciones claras y estables de todas las métricas internas.
  • Exigir conciliaciones formales entre métricas internas y subtotales normativos.
  • Asegurar que presupuestos, proyecciones y reportes estén alineados con IFRS 18.
  • Validar que el control interno soporte cada clasificación y ajuste.
  • Priorizar información sintética, comparable y trazable para la toma de decisiones.
Este artículo fue escrito en colaboración con Jennifer Garcia, Manager de Financial Accounting Advisory Services.

Resumen

IFRS 18 no solo introduce un nuevo formato para el estado de resultados, sino que eleva el estándar del diálogo entre la administración y el Consejo. Al exigir métricas claras, consistentes y plenamente conciliadas con la contabilidad, la norma refuerza el vínculo entre desempeño, control interno y toma de decisiones estratégicas.

En este contexto, el Gobierno Corporativo se consolida como un habilitador clave de la transparencia y la credibilidad, asegurando que la información financiera no solo se presente, sino que se explique con rigor técnico y disciplina informativa.

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