El consumidor colombiano entra en 2026 con una ecuación clara en la cabeza: cada peso cuenta. Así lo confirma el EY Future Consumer Index, que muestra a consumidores más conscientes de su gasto, más dispuestos a cambiar de marca y enfocados en obtener el mejor valor posible en un contexto de inflación y presión sobre el costo de vida.
En este escenario, cualquier cambio que impacte la estructura de costos de los productos —incluidos los impuestos asociados a envases y empaques— termina influyendo, directa o indirectamente, en las decisiones de compra. Es justamente ahí donde cobra relevancia el Impuesto Nacional sobre Productos Plásticos de un Solo Uso en la Importación (IPUSUI), un tributo que afecta directamente los empaques plásticos importados.
Más allá de su naturaleza ambiental y tributaria, el IPUSUI introduce una nueva variable en la relación entre regulación, retail y consumidor final.
Un consumidor sensible al precio, pero atento al valor
El Future Consumer Index de EY evidencia una tensión clave para las empresas de consumo y retail en Colombia:
- El precio sigue siendo el principal criterio de compra.
- Los consumidores están reduciendo volúmenes, buscando marcas propias y comparando más.
- Al mismo tiempo, existe una mayor disposición a elegir opciones sostenibles, incluso si son más costosas, siempre que el valor sea claro y creíble.
Esta dinámica potencia el impacto del IPUSUI en categorías sensibles al precio, haciendo más relevante la forma en que se gestiona y comunica este impuesto al consumidor.
¿Qué es el IPUSUI y por qué importa para el negocio?
La DIAN publicó una segunda versión del proyecto de resolución que reglamenta la declaración, liquidación y pago del IPUSUI, aplicable a la importación de productos plásticos de un solo uso.
El proyecto define el IPUSUI como un tributo de naturaleza aduanera, cuyo hecho generador es la importación y que se causa en la fecha de nacionalización del bien. El impuesto aplica, entre otros casos, a:
- La importación de productos plásticos de un solo uso destinados a envasar, empacar o embalar bienes, tanto para consumo propio como para comercialización.
- La importación de bienes que ingresan al país contenidos en envases, empaques o embalajes plásticos.
La base gravable se determina a partir del peso en gramos del plástico de un solo uso, lo que refuerza la necesidad de medir y documentar adecuadamente el material utilizado en el empaque.
Del impuesto al precio: el efecto dominó en el retail
Para el sector retail, el IPUSUI puede traducirse en una presión adicional sobre los costos, especialmente en categorías de alta rotación como alimentos, bebidas, cuidado personal y productos para el hogar, donde el uso de empaques es intensivo.
En un contexto en el que el consumidor compra menores volúmenes, cambia con mayor facilidad de marca y privilegia marcas propias o alternativas más económicas, las empresas deberán evaluar decisiones estratégicas como:
- el rediseño de empaques para reducir el peso del plástico gravado,
- la adopción de materiales alternativos o esquemas de economía circular,
- la definición sobre si el mayor costo se absorbe, se traslada o se compensa dentro del portafolio,
- y el análisis del impacto del impuesto en la elasticidad del precio y en la percepción de valor del consumidor.
Optimizar empaques y revisar portafolios será clave para gestionar el impacto financiero del IPUSUI.
Cumplimiento operativo: un reto silencioso pero crítico
El proyecto de resolución mantiene un enfoque robusto de control y reporte, incluso en los casos en que no se genera impuesto a cargo. Entre las principales obligaciones se encuentran:
- Declarar el impuesto mediante el Formulario 330 y pagarlo a través del Formulario 490.
- Diligenciar un formato detallado de reporte de declaraciones de importación, que hace parte integral de la declaración.
- Soportar la información con certificaciones del proveedor o transportador, tanto para los gramos gravados como para los no causados o excluidos.
Además, el IPUSUI se declara y paga de forma anual, lo que exige a las compañías consolidar información de todas sus importaciones y fortalecer la trazabilidad de datos en su cadena de suministro.
Sostenibilidad que sí se siente en la caja registradora
El Future Consumer Index muestra que los consumidores colombianos están dispuestos a apoyar decisiones más sostenibles, pero no a cualquier precio ni sin explicación. En ese sentido, el IPUSUI puede convertirse en un punto de quiebre:
- Mal gestionado, puede acelerar la pérdida de competitividad en categorías sensibles al precio.
- Bien articulado, puede ser un catalizador para innovación en empaques, eficiencia operativa y construcción de confianza con el consumidor.
La clave está en conectar cumplimiento tributario, estrategia comercial y narrativa de sostenibilidad, evitando que el impuesto se perciba únicamente como un sobrecosto.
Una mirada integral para un entorno cada vez más exigente
El IPUSUI confirma una tendencia que ya es estructural: las decisiones regulatorias, las expectativas del consumidor y la estrategia empresarial están cada vez más interconectadas. Para las compañías de retail y consumo, anticiparse a este impacto implica ir más allá del cumplimiento y entender cómo estos cambios influyen en el comportamiento de compra.