En cuanto a la conveniencia dentro del comercio minorista, el 36% prefiere que la IA aplique descuentos automáticamente al momento de pagar, y un 34% está dispuesto a que resuelva problemas de servicio al cliente sin intervención humana. Desde la perspectiva de los consumidores, el uso de la inteligencia artificial se refleja de manera más consciente en ámbitos clave como energía y movilidad (77%), experiencia del consumidor (70%), tecnología y entretenimiento (66%), así como salud y bienestar (62%).
La nueva experiencia del consumidor y el intercambio de datos
El estatus de pionero trae consigo altas expectativas. Los consumidores están dispuestos a ceder el control si obtienen un beneficio tangible. En los mercados pioneros, los usuarios esperan que el uso de la IA por parte de las empresas se traduzca en un servicio más rápido, precios más bajos, productos más confiables y experiencias altamente personalizadas.
A cambio, el consumidor muestra una notable apertura para compartir su información. Las personas en los mercados pioneros están cómodas compartiendo sus datos demográficos, su historial de navegación y de transacciones o sus patrones de gasto para recibir experiencias hechas a la medida.
La brecha entre el uso y la confianza
A pesar de la alta adopción, las preocupaciones de gobernanza persisten: