Tendencias 2026 en la industria automotriz y la movilidad eléctrica

Tendencias 2026 en la industria automotriz y la movilidad eléctrica

Para acelerar la transición hacia nuevas formas de movilidad, será clave ofrecer soluciones accesibles, confiables y alineadas con las expectativas reales de los consumidores, quienes hoy priorizan la rentabilidad y la seguridad, sobre el lujo tecnológico.


En resumen

  • Los consumidores mexicanos están ajustando sus decisiones ante un entorno complejo, ya sea reconsiderando o retrasando su compra.
  • La preferencia por los híbridos o eléctricos descendió al 23%, frente al 32% reportado en 2024.
  • Las marcas de Asia Pacífico (excluyendo China) mantienen una preferencia dominante del 83%.

La industria automotriz en México atraviesa una etapa de transición marcada por decisiones de compra más prudentes y un entorno geopolítico que influye directamente en la adopción de nuevas soluciones de movilidad.

De acuerdo con la edición más reciente del EY Mobility Consumer Index, el 65% de los encuestados planea comprar un vehículo en los próximos 24 meses. Además, se evidencia una recomposición en las preferencias: 

Los consumidores mexicanos están ajustando sus decisiones ante un entorno complejo, ya sea reconsiderando o retrasando su compra. Hoy vemos que el precio, la disponibilidad y la percepción de confiabilidad se ponderan más que la adopción acelerada de nuevas tecnologías. El reto para la industria no es solo tecnológico, sino de confianza y de infraestructura.

Geopolítica e infraestructura: los grandes frenos

El panorama geopolítico también está impactando localmente: el 40% de los compradores potenciales de vehículos eléctricos está retrasando o reconsiderando su compra debido a estas tensiones que derivan en reducción de producción, cuellos de botella logísticos y aranceles.

A esto se suma la crisis de infraestructura. Los principales obstáculos identificados son la escasez de carga pública (34%) y doméstica (32%). Para quienes intentan usar la red pública, existen barreras relevantes: el 43% reporta largos tiempos de espera y enfrenta el bloqueo frecuente de cargadores, mientras que el 37% tiene dificultades para ubicar puntos disponibles.

A pesar de estos retos, el ahorro económico sigue siendo un motor de ventas. El aumento de precios del combustible impulsa el atractivo de los vehículos eléctricos por sus menores gastos operativos, siendo las razones principales de compra el cuidado del medioambiente (44%), el costo del combustible (38%) y el bajo mantenimiento (36%).

El nuevo mapa de marcas y canales de venta

El mercado mexicano vive una reconfiguración de lealtad. Las marcas de Asia Pacífico (excluyendo China) mantienen una preferencia dominante del 83%, mientras que las marcas chinas subieron al 17% (un incremento de 6 puntos comparado con 2024) gracias a precios competitivos y equipamiento digital. En contraste, las marcas estadounidenses sufrieron un retroceso, cayendo al 61% de preferencia.

En cuanto al proceso de compra, la digitalización continúa avanzando; sin embargo, el contacto físico sigue desempeñando un papel relevante en la toma de decisiones, el modelo híbrido de atención cobra mayor fuerza en la industria. A pesar de un descenso significativo frente al año anterior, el 44% de los compradores aún prefiere realizar la compra de manera presencial en concesionarios o showrooms, en comparación con el 65% reportado en 2024. Al mismo tiempo, los canales en línea han ganado terreno de forma relevante, al crecer del 17% al 28%, mientras que un 28% de los consumidores opta por un modelo mixto en la etapa de evaluación, combinando la exploración digital con la experiencia presencial.

Seguridad ante todo

Para el consumidor actual, la navegación (57%), la seguridad (55%) y el mantenimiento (33%) son prioridades absolutas. Existe una cautela marcada hacia la conducción autónoma: el 62% se siente cómodo solo hasta el Nivel 2, mientras que el riesgo de accidentes (54%) y las fallas tecnológicas (54%) son las principales inquietudes.

Para acelerar la transición hacia nuevas formas de movilidad, será clave ofrecer soluciones accesibles, confiables y alineadas con las expectativas reales de los consumidores, quienes hoy priorizan la rentabilidad y la seguridad, sobre el lujo tecnológico. Por otro lado, la infraestructura se convierte en un nuevo reto que los líderes del sector deben tener en cuenta en su planeación.

Resumen

Los consumidores mexicanos están ajustando sus decisiones ante un entorno complejo, ya sea reconsiderando o retrasando su compra. El precio, la disponibilidad y la percepción de confiabilidad ahora se ponderan más que la adopción acelerada de nuevas tecnologías. El reto para la industria no es solo tecnológico, sino de confianza y de infraestructura.

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