EY se refiere a la organización global, y puede referirse a una o más, de las firmas miembro de Ernst & Young Global Limited, cada una de las cuales es una entidad legal independiente. Ernst & Young Global Limited, una compañía británica limitada por garantía, no brinda servicios a los clientes.
Cómo EY puede ayudar
El mundo tecnológico, y por ende el mundo empresarial en general, está revolucionado ante la perspectiva de la inteligencia artificial general (AGI, por sus siglas en inglés), el punto en el que una máquina puede pensar al nivel del humano más inteligente en cualquier tarea concebible. Esto podría suceder en cinco años, en tres o tal vez mañana, si es que no ha sucedido ya. Otra posibilidad: puede que nunca suceda. De hecho, el concepto detrás de la IGA existe desde la década de 1950, y muchas predicciones sobre la superinteligencia artificial nunca se hicieron realidad.
En lugar de apostar por un único resultado, las empresas de productos de consumo deben prepararse para una amplia gama de posibilidades, desde el apogeo hasta el fin del mundo. Para mantenerse a la vanguardia, los ejecutivos deben imaginar lo inimaginable: innovación a la velocidad de la demanda de los consumidores junto con los desafíos medioambientales, desempleo masivo junto con un crecimiento explosivo e incluso la persistencia del statu quo actual. Podríamos estar entrando en una era de automatización agencial en las compras y los servicios, o enfrentándonos a un ciclo de expectación que no cumple con las expectativas.
Desde que la IA generativa (GenAI) capturó la atención del público en 2023, las empresas de productos de consumo (CP) han lanzado una oleada de proyectos piloto. Muchos han tenido dificultades para escalar debido a la complejidad. A finales de 2024, el 54 % de los ejecutivos de todos los sectores admitieron que no estaban a la altura como líderes en inteligencia artificial (IA), según la EY AI Pulse Survey. Con márgenes ajustados y capital limitado, las empresas de productos de consumo se enfrentan a un claro desafío: ir más allá de la experimentación, identificar oportunidades de alto impacto y ofrecer resultados medibles.
Es fundamental replantearse el futuro. Y para ayudarle, EY ha definido cuatro escenarios futuros (vía ey.com EE. UU.) con el objetivo de plantear preguntas que, en última instancia, puedan orientar la estrategia, determinar dónde se encuentran las empresas en la actualidad, hacia dónde quieren ir y cómo avanzar en materia de crecimiento, eficiencia o resiliencia.