M uchos países alrededor del mundo reconocen la importancia de ofrecer condiciones fiscales favorables a los fondos de pensiones extranjeros, una práctica respaldada por las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Este enfoque busca que los fondos de pensiones no se vean desfavorecidos por la tributación en los países en donde colocan los recursos, fomentando así un ambiente de inversión justo y equitativo.
La OCDE sugiere que, si un fondo de pensiones disfruta de exenciones fiscales en su país de origen, este beneficio también debería aplicarse a sus ingresos obtenidos en el extranjero. Esto incluye no solo intereses o dividendos, sino cualquier tipo de ingreso generado por sus inversiones. La idea es mantener una consistencia que permita a estos fondos operar internacionalmente sin preocupaciones adicionales por impuestos inesperados.
Además, la OCDE promueve que los países ofrezcan incentivos fiscales, como deducciones o créditos, para alentar a la gente a ahorrar para su jubilación a través de fondos de pensiones. Estos incentivos están diseñados para ser especialmente atractivos para las personas con ingresos bajos a medios.
Existe un esfuerzo continuo para asegurar que los fondos de pensiones reciban un trato equitativo en diferentes países, lo que refleja un compromiso global con la equidad y la eficiencia en las políticas fiscales. Asimismo, este enfoque ha ayudado a establecer un marco internacional donde los fondos de pensiones pueden invertir sin barreras fiscales, contribuyendo así al crecimiento económico y a la estabilidad financiera en diversas regiones.
En consecuencia, el trato fiscal favorable para los fondos de pensiones no solo es una cuestión de equidad, sino que también es una estrategia efectiva para promover inversiones transfronterizas y fortalecer la economía global, según se establece en las directrices de la OCDE y las prácticas internacionales a lo largo de los años.
Fondos de pensiones extranjeros en México
En 1992, en México se aprobó una reforma tributaria que eximió de impuestos a los fondos de pensiones extranjeros que invirtieran en el país. Esta medida buscaba atraer más inversión extranjera, adoptar las prácticas internacionales y promover el crecimiento económico.
Desde entonces, nuestro país ha implementado una serie de incentivos fiscales diseñados para atraer inversiones extranjeras, especialmente en el sector inmobiliario. Particularmente, los fondos extranjeros de pensiones y jubilaciones disfrutan de exenciones fiscales significativas que no solo fomentan el flujo de capital hacia México, sino que buscan establecer un entorno de inversión estable.
Los fondos de pensiones pueden traer grandes volúmenes de inversión al país. Al exentar a estos fondos del Impuesto Sobre la Renta, México se posiciona como un mercado atractivo para los inversores institucionales extranjeros y favorece su permanencia en el largo plazo. Esta estrategia no solo beneficia a los fondos de pensiones al evitar una doble tributación, sino que promueve la estabilidad y el crecimiento económico al atraer inversiones extranjeras por un periodo prolongado.
Impacto de la inversión extranjera en el sector inmobiliario de México
Actualmente, el artículo 153 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta (LISR) establece que los ingresos por concepto de intereses, ganancias de capital, así como por el otorgamiento del uso o goce temporal de terrenos o construcciones ubicados en territorio nacional están exentos de impuestos. Estas exenciones son vitales para mantener a México como un destino de inversión atractivo a nivel internacional.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía (SE), nuestro país recibió 35,737 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED) en 2024, destinándose la mayor parte a la industria manufacturera. No obstante, la inversión extranjera directa en el sector inmobiliario mexicano ha mostrado un crecimiento importante en años recientes. Entre 2018 y 2023, México atrajo 2,700.4 millones de dólares de IED en el rubro de servicios inmobiliarios y alquiler, lo que equivale al 1.3% de toda la IED recibida en ese periodo.
En los últimos años, el país ha captado crecientes inversiones inmobiliarias de fondos de pensiones extranjeros, sumando varios cientos de millones de dólares en distintos proyectos. Fondos de retiro canadienses y estadounidenses, por ejemplo, han intensificado su presencia en México, invirtiendo directamente en desarrollos inmobiliarios o en asociación con inversionistas locales. Estas inversiones incluyen:
- Industrial/Logístico: impulsado por el fenómeno del nearshoring, este segmento ha visto un crecimiento exponencial, especialmente con la relocalización de manufactura hacia México desde Estados Unidos.
- Desarrollos mixtos y comerciales: estos proyectos que combinan oficinas, comercio y vivienda, se han expandido significativamente en las grandes ciudades.
Mientras México continúa ofreciendo estos incentivos fiscales, enfrenta el desafío de equilibrar la atracción de inversiones extranjeras con la distribución equitativa de los beneficios económicos dentro del país. Las políticas deben promover no solo la inversión extranjera sino también el desarrollo sostenible y la equidad social.
Principales retos fiscales de los fondos de pensiones extranjeros en México