Lynn Canyon Suspension Bridge
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¿Cómo puede la adopción de principios regenerativos desbloquear un futuro sostenible?

La transición a esta nueva economía es posible si actuamos con rapidez y decisión.


Esta es la primera publicación de la Unidad de Nueva Economía (NEU), un equipo de investigación y análisis dentro de la práctica de Servicios Globales de Cambio climático y sostenibilidad (CCaSS) de EY. Obtén más información sobre la NEU y descubre sus últimas publicaciones al final de este artículo.

En resumen

  • El progreso mundial en los indicadores ambientales, sociales y económicos sugiere un futuro sombrío, a menos que renovemos los sistemas insostenibles.
  • Fuerzas clave como la política, la tecnología, los ciudadanos, las finanzas y los negocios podrían reforzar el statu quo o ayudar a la transición hacia un estado más sostenible.
  • Las empresas, a través de su poder económico y su impacto ambiental, desempeñan un papel fundamental en el impulso del cambio sistémico hacia un futuro regenerativo.

Es fácil observar el progreso global colectivo en los indicadores ambientales, sociales y económicos y sentir que nos estamos encerrando en un futuro poco atractivo. Si bien la sostenibilidad corporativa ha impulsado un impulso significativo en los últimos años, la escala y el ritmo siguen siendo insuficientes para abordar las crisis a las que nos enfrentamos. En última instancia, todavía estamos tratando de adaptar la sostenibilidad a un sistema que es insostenible por diseño. Una nueva economía: Explorando las causas fundamentales de la policrisis y los principios para desbloquear un futuro sostenible (pdf) se ha escrito para explorar de dónde venimos y, lo que es más importante, las decisiones que debemos tomar para aumentar el ritmo y la escala de la acción necesaria.

Ciertamente, el actual sistema económico mundial ha producido innegables dividendos sociales, pero las grietas en sus cimientos son cada vez más evidentes. Estas grietas revelan que la policrisis ecológica, social y geoeconómica en la que nos encontramos, y la insuficiencia de los intentos para evitarla o abordarla, son consecuencias inevitables de seis fallas sistémicas interconectadas:

  1. Crecimiento insostenible: valorar la cantidad por encima de la calidad y la sostenibilidad del crecimiento
  2. Consumo excesivo: consumir de manera desigual, más allá de nuestras posibilidades planetarias
  3. Economía lineal: un modelo de producción y consumo de extraer-fabricar-desechar
  4. Miopía del capital financiero: sobrevalorar lo financiero e infravalorar todo lo demás
  5. Cortoplacismo: enfoque estructural y cognitivo en el presente a expensas del futuro
  6. Pensamiento aislado: abordar problemas complejos e interconectados de forma aislada

Un sistema económico global en policrisis


Las fuerzas económicas clave (políticas, tecnología, ciudadanos, finanzas y empresas) tienen un papel muy importante que desempeñar para reforzar la inercia y la falta de confianza que mantiene el sistema dominante o para ayudar a generar confianza e impulso en la transición a un nuevo estado. Si bien hay tendencias preocupantes que indican que corremos el riesgo de encerrarnos en un futuro insostenible a largo plazo, hay señales igualmente prometedoras de que nos encontramos en un momento crucial para la transformación, en el que las crisis a las que nos enfrentamos hoy podrían convertirse en el catalizador de un reinicio económico.

Estas tendencias positivas pueden observarse en el creciente número de marcos e iniciativas para la transformación económica que se abren paso cada vez más en el discurso político; el rápido avance de las tecnologías renovables y regenerativas y la transición a una economía digital. Del mismo modo, el cambio cultural hacia modos de consumo ecoconscientes, basados en la experiencia y guiados por valores; el papel cada vez más importante de las finanzas en la movilización de capital hacia proyectos y tecnologías sostenibles; y la expansión de la economía colaborativa, el ecosistema y otros modelos de negocio innovadores que desafían los paradigmas tradicionales de éxito, todo ello insinúa que el cambio ya está en marcha.

Traducir estas primeras señales en acciones generalizadas requiere una colaboración intencional entre todos los actores económicos para eliminar las barreras estructurales y crear condiciones propicias para el cambio. En caso de que se tomen medidas deliberadas, confrontadoras y urgentes que se alejen de los defectos sistémicos que perpetúan la policrisis, una nueva economía regenerativa basada en el florecimiento humano y planetario sigue estando al alcance de la mano. Para acelerar la transición, creemos que las estrategias y decisiones que se tomen hoy (y en el futuro) deberán guiarse por cinco principios:

  1. Suficiencia: lo necesario para una buena vida dentro de los límites planetarios
  2. Circularidad: alinear la producción y el consumo con la naturaleza
  3. Pensamiento sistémico: conectando los puntos para catalizar el cambio de los sistemas
  4. Redefinición del valor: poner el florecimiento humano y planetario en el centro de la creación de valor
  5. Equidad y justicia: lograr una prosperidad compartida y duradera para todos

Transición a una nueva economía


Nos encontramos en un punto de inflexión crítico, con dos sistemas económicos futuros a la vista: uno profundamente arraigado, el otro emergiendo lentamente; ambos, probablemente, seguirán compitiendo por el dominio. Reconocemos que la mayoría de las empresas (si no todas) de hoy en día encontrarían sus modelos de negocio no solo desalineados sino que, en muchos casos, incluso, entrarían en conflicto con los principios de la nueva economía. Después de todo, es un hecho que un negocio no puede ser verdaderamente sostenible en un sistema insostenible.

Sin embargo, un número cada vez mayor de empresas está reconociendo su papel ―como el bloque económicamente más poderoso y de mayor impacto ambiental del planeta, y un vínculo fundamental entre la política y la acción de la economía real― para acelerar el impulso hacia un futuro regenerativo y generar confianza en él. También se reconoce cada vez más que navegar por la disrupción inevitable y mantener la relevancia y la competitividad en un futuro radicalmente diferente del presente requiere una transformación más profunda, sin la cual las empresas corren el riesgo de quedarse atrás. 

Abundan las pruebas de este cambio de mentalidad, e incluso las empresas grandes y establecidas comienzan a cambiar de forma pequeña pero significativa. La industria de la moda, por ejemplo, reconoce cada vez más la importancia de optimizar el uso de los recursos y minimizar los residuos, y muchas empresas animan a la gente a comprar menos piezas duraderas y de alta calidad. En la industria electrónica, las iniciativas para reciclar los desechos electrónicos y diseñar productos para facilitar el desmontaje están ganando terreno. En el ámbito de la movilidad, los fabricantes están adoptando modelos de uso compartido y servicio y colaborando con las redes de carreteras para crear soluciones integrales. En la agricultura, las empresas están implementando prácticas de agricultura regenerativa, están reduciendo el desperdicio de alimentos y se están asociando con los agricultores para crear cadenas de suministros más equitativas, inclusivas y resilientes. Y algunas grandes empresas están adoptando el estatus legal de B Corps, o similar, para consagrar su compromiso con la sostenibilidad y la búsqueda de valor más allá de lo financiero. 

Si bien lograr los cambios necesarios será un proyecto a largo plazo, las políticas y estrategias que se establezcan a corto plazo definirán qué futuro prevalecerá. Por lo tanto, las preguntas que debemos hacernos son: ¿qué futuro regalaremos a la próxima generación? Y ¿cuál es nuestro papel para lograrlo?

Para profundizar en ellos, explorando puntos de datos, acciones prácticas, ejemplos del mundo real y preguntas para la reflexión sobre tu papel y el de tu organización en la nueva economía, puedes leer la reseña completa: A new economy: Exploring the root causes of the polycrisis and the principles to unlock a sustainable future (pdf).



La Unidad de Nueva Economía

La Unidad de Nueva Economía (NEU, por sus siglas en inglés) es un equipo de investigación y conocimiento dentro de la práctica de Servicios Globales de Cambio climático y sostenibilidad (CCaSS, por sus siglas en inglés) de EY. La NEU se centra en los cambios sistémicos a largo plazo hacia una nueva economía regenerativa. Reconocemos que la magnitud del desafío va más allá del ámbito de competencia de una sola empresa y requiere un esfuerzo colectivo para abordarlo. Queremos involucrarnos, compartir ideas y cocrear con otras personas que investigan en este espacio y con cualquier persona que esté interesada en lograr un futuro más equitativo y habitable.Trabajamos para alcanzar este objetivo aprovechando la experiencia de nuestro Advisory Council externo de la NEU, compuesto por personalidades destacadas de diversas disciplinas y procedencias.

Transición a una nueva economía

Definimos una nueva economía como aquella que tiene como objetivos inextricablemente vinculados el florecimiento humano y planetario. La transición a esta nueva economía es posible si actuamos con rapidez y decisión. La Unidad de Nueva Economía elabora estudios únicos centrados en los esfuerzos por construir una economía más sostenible y regenerativa.

Una nueva economía

Descarga nuestro primer informe, en el que se analizan las causas fundamentales de la policrisis y los principios para alcanzar un futuro sostenible.

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Más allá de la sostenibilidad habitual

Lee nuestro segundo informe de investigación sobre cómo la transformación empresarial puede impulsar la nueva economía.

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