Perú ante un nuevo ciclo de inversión en infraestructura

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El Perú inicia un nuevo ciclo de inversión en infraestructura, con un portafolio priorizado y fuerte interés del sector privado.

En los últimos años, el sector infraestructura en el Perú ha mostrado un crecimiento sostenido. La adjudicación y ejecución de proyectos registra mayor tracción, mientras que los mecanismos de participación privada se consolidan como piezas clave para movilizar inversión, impulsar la competitividad y atender las crecientes demandas del país.

En esa línea, el Plan Nacional de Infraestructura 2026-2031 (PNI) establece una hoja de ruta con 72 proyectos priorizados y una inversión estimada de S/144,117 millones, orientados directamente al cierre de brechas de infraestructura y servicios. El plan propone, además, una estrategia que combina diversas modalidades de ejecución para diversificar fuentes de inversión, destrabar iniciativas y acelerar la llegada de capital privado.

S/
144,117 MM
es la inversión estimada para la cartera de infraestructura del Perú 2026-2031

Dentro de esta cartera, las Asociaciones Público-Privadas (APP) concentran el mayor peso, con 33 proyectos por S/ 75,689 millones, seguidas por los convenios Gobierno a Gobierno (G2G), que incorporan 13 proyectos por S/ 49,680 millones. Se trata de un portafolio que busca impulsar productividad y competitividad mediante una visión integral: no solo desarrollar obras, sino mejorar servicios públicos, fortalecer la articulación territorial y responder a las necesidades específicas de cada región.

 

 

El desafío es considerable. Las estimaciones sitúan la brecha de infraestructura por encima de los USD 110,000 millones, abarcando: carreteras, energía, logística y servicios esenciales como agua potable, salud y educación.

 

 

En respuesta a esta necesidad, el nuevo PNI organiza el territorio en cuatro macrozonas, permitiendo priorizar inversiones según las necesidades productivas de cada región. En el norte, se consideran 25 proyectos ligados a agricultura, pesca y energía. La zona centro reúne 12 iniciativas enfocadas en minería, agricultura y actividad forestal. En Lima y Callao, se estructuran 15 proyectos orientados a fortalecer el principal núcleo logístico e industrial del país. Finalmente, en el sur se impulsan 20 obras vinculadas con minería, turismo y generación energética.  

Macrozonas para el PNI 2026-2031

Macroregiones del Perú para los proyectos de infraestructura

Asimismo, el plan incorpora un componente de gestión de portafolio que apuesta por el monitoreo permanente de hitos, la identificación temprana de riesgos y una coordinación interinstitucional más efectiva. Un enfoque orientado a acortar la brecha entre planificación y ejecución, uno de los retos más relevantes del país.

Además, persisten desafíos importantes en materia de conectividad vial y logística. Un ejemplo claro es la carretera Panamericana, donde aún no se completa un esquema integral de concesiones (falta Talara-frontera e Ica-Camaná) que permita reducir cuellos de botella y asegurar condiciones eficientes para el transporte de carga. Y aunque el puerto de Chancay representa una oportunidad logística histórica, su impacto dependerá de la capacidad de articular accesos viales y, eventualmente, ferroviarios entre Chancay, el Callao y la sierra central, zonas donde la infraestructura todavía muestra importantes oportunidades de mejora.

Existe también un amplio espacio para fortalecer el sistema ferroviario, lo que permitiría descongestionar la red vial y elevar significativamente la competitividad logística del país. Mejorar las vías y los sistemas de transporte, elevaría la competitividad del norte y del sur, donde muchas carreteras ya se encuentran saturadas.

La mirada de los inversionistas

El Barómetro de la Infraestructura del Perú, elaborado por el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) y EY-Parthenon, equipo especializado en estrategia y transacciones de EY, muestra con claridad que el mercado mantiene un interés sólido por invertir en infraestructura, siempre que exista priorización clara, continuidad institucional y proyectos bien estructurados. La percepción del sector es optimista: el 83% de los inversionistas identifica espacio para desarrollar nuevos proyectos bajo APP y G2G, confirmando que el apetito de inversión sigue presente y que el país cuenta con condiciones para atraer capital si consolida una hoja de ruta estable.

83%
de los inversionistas identifica espacio para desarrollar nuevos proyectos bajo APP y G2G.

En este escenario, es importante entender que no existe un único mecanismo capaz de sostener por sí solo la escala de inversión que el país necesita. El Perú requiere de una arquitectura de inversión que utilice de manera complementaria las APP, los G2G, las Obras por Impuestos (OxI) y los Proyectos en Activos (PA), cada uno con ventajas específicas según el tipo de obra, el nivel de complejidad técnica y la madurez del proyecto.

Las APP siguen siendo una herramienta altamente valorada: el 81% de los inversionistas encuestados expresa una actitud positiva hacia las APP cofinanciadas, reconociendo su capacidad para movilizar inversión y elevar estándares de calidad. A esto se suma el renovado enfoque hacia proyectos sociales —agua, saneamiento, escuelas y hospitales— que marca un giro relevante frente a etapas anteriores dominadas por grandes obras de transporte.

¿Cuáles cree que serán los tres sectores que experimentarán un aumento en las intenciones de inversion en los próximos tres años?

Por otro lado, las Obras por Impuestos continúan ganando terreno, alcanzando récords recientes en adjudicaciones, sobre todo en proyectos de impacto local. Por su parte, los G2G han demostrado su eficacia en obras de gran complejidad, como la Carretera Central y el Viaducto Santa Rosa, al atraer a operadores internacionales con amplia experiencia técnica. Es un mecanismo valorado: el 40% de los inversionistas considera favorable su promoción en el sector infraestructura. No compiten con las APP; funcionan de manera paralela y complementaria.

¿Cómo percibe la promoción de mecanismos Gobierno a Gobierno (G2G) en el sector de infraestructura en Perú?

 

Finalmente, los Proyectos en Activos (PA) se están consolidando como un espacio de oportunidad: el portafolio público dispone de 124 terrenos estatales, con un potencial de inversión superior a S/ 4,000 millones para usos logísticos, industriales y de servicios. Esta modalidad amplía el menú de alternativas para canalizar capital privado hacia infraestructura habilitadora.

Tres prioridades para el nuevo ciclo de inversiones

En este nuevo ciclo, la infraestructura en el Perú presenta un gran potencial que puede explotarse si se toman en cuenta ciertos ejes relevantes. Entre ellos, destaca la necesidad de resolver los cuellos de botella en conectividad, especialmente en los accesos al puerto de Chancay y al Callao, así como en los principales corredores logísticos norte–sur, donde la saturación actual limita el potencial exportador y la eficiencia del transporte.

También persisten retos vinculados a agilizar los procesos administrativos, una condición clave para acortar los ciclos de maduración de proyectos.

Finalmente, se consolida una tendencia creciente hacia la infraestructura social como eje permanente de desarrollo: saneamiento, salud y educación muestran alta demanda y una clara alineación con las prioridades del mercado, que busca iniciativas de impacto directo en la población. En este punto, el renovado liderazgo de Proinversión así como la combinación de mecanismos —APP, G2G, PA y OxI— abre un abanico de posibilidades para cerrar brechas que afectan la calidad de vida en territorios con mayores rezagos. 

Las expectativas respecto al desarrollo de infraestructura en los próximos años son positivas. Pero para que este nuevo ciclo se consolide, es fundamental no solo recuperar la capacidad de adjudicar proyectos sino también asegurar que las obras se ejecuten bien, con cronogramas realistas, procesos más rápidos y una articulación institucional que permita resolver interferencias sin paralizar proyectos clave.


Cinco insights clave del Barómetro 

Alto respaldo a las APP cofinanciadas: 81% de los encuestados expresa una percepción positiva, reflejando confianza en el modelo. 
Interés claro por los G2G: 40% considera favorable promoverlos, especialmente en proyectos complejos. 
Un pipeline listo para crecer: 83% cree que hay espacio para más proyectos bajo APP y G2G. 
Oportunidad inmediata en Proyectos en Activos: 124 terrenos estatales, más de S/ 4,000 millones en potencial. 
Prioridad en infraestructura social: agua, saneamiento y carreteras lideran la preferencia del sector privado, antes que energía, ferrocarriles o puertos.


Resumen

El país atraviesa un momento clave para el desarrollo de infraestructura, impulsado por el Plan Nacional de Infraestructura 2026-2031. Con 72 proyectos priorizados y una inversión estimada de S/144,117 millones, el plan busca cerrar brechas y mejorar servicios mediante una combinación de APP, G2G, Obras por Impuestos y Proyectos en Activos. El interés del sector privado se mantiene alto, aunque el principal reto sigue siendo convertir la planificación en ejecución efectiva, con procesos más ágiles, mejor coordinación institucional y foco en conectividad e infraestructura social.

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