La adopción de inteligencia artificial (IA) forma parte del día a día laboral, pero su impacto en resultados de negocio aún es limitado. De acuerdo con la más reciente edición del estudio EY “Trabajo Reimaginado”, las empresas pueden obtener 40% menos beneficios de productividad de la IA cuando su adopción no va acompañada de cambios en talento, cultura y capacidades.
El estudio, basado en las respuestas de 15,000 empleados y 1,500 empleadores de 27 sectores y 23 países a nivel mundial, la IA se usa mucho, pero aún no se aprovecha del todo. Aunque el 88% de los trabajadores ya utiliza IA en el trabajo, su uso sigue siendo mayoritariamente básico: predominan la búsqueda de información (54%) y los resúmenes (38%), mientras que los usos de mayor complejidad siguen siendo limitados. Solo el 5% de los empleados califica como usuario avanzado de IA; es decir, combina múltiples herramientas para potenciar su trabajo y ahorrar hasta 14 horas por semana.